La Tontería de Decir el “Precio por Inbox”

Es evidente que si llegas a este post es porque es bastante común que hoy en 2020 aún se siga vendiendo sin precio en plena era del comercio digital.

Negarse a dar el precio en sus redes sociales y preferir que el cliente pregunte por inbox se hace por lo generar por varios motivos, comenzando porque creen que así protegen sus precios de la competencia, sin embargo, si la competencia quiere conocer el precio de sus productos en 1 minuto le pide a alguien que pregunte como si fuera un potencial cliente, es tan simple, que yo lo he hecho.

Otro de los grandes motivos por los que pequeños negocios prefieren no revelar sus precios en redes es debido a que esperan que el cliente llegue a sus inbox y ellos, con su léxico increíble y estrategias de ventas en frío muy elaboradas, pueden convencer a ese individuo de comprarles y piensan que si dan el precio no van a poder aplicar su genial “estrategia” y que no les van a poder comprar si no lo hacen. En fin, un táctica algo extraña, pero para ellos lógica.

Era muy común ofrecer cosas como cursos de lectura rápida o cursos de inglés hace 15 años, donde el comercio electrónico casi no existía, en ese momento dar sus datos para que lo llamara un vendedor era lo más aburridor que podía pasarle, porque no hay peor plan que recibir llamadas de vendedores. Así que si su estrategia es molestar a su cliente como si fuera una de esas desgraciadas llamadas, pida que le escriban al inbox y le replicará esa experiencia cavernaria.

En estos momento nadie compra porque un vendedor sea bueno, teniendo casi infinita información en internet la gente va a confiar más en lo que pueda encontrar en google, las reviews del producto/negocio y no en simple empleado contratado para decir un guion favorable a ese producto.

Los más ingenuos de todos son quienes creen que los funnels de ventas pasan porque te escriban al inbox, cuando el proceso fracasa de la siguiente forma:

  • Persona X ve un anuncio y le dicen que pregunte al inbox: lo hace, a esa persona le parece muy caro y después de que perdiste 10 o 15 minutos atendiéndolo, sin decir ni gracias no vuelve a decir nada. (no era su público objetivo)
  • Persona Y: Conoce el producto por un anuncio y le da click: Facebook cobra, pregunta por el precio y le dicen que escriba al inbox, le da pereza y nunca escribe… Este cliente si quería comprar, si tenía el dinero para hacerlo y no lo hizo, porque le dio rabia tener que estar escribiendo mensajes, no quería hablar con un vendedor, sólo quería saber el precio y no fueron capaces de darlo.

En ambos casos no se vendió y se perdió más que plata, el tiempo. No se cómo a los pequeños empresarios les gusta perder tanto tiempo, si la idea de tener internet es automatizar todo. Imaginen el proceso de responder a 100, 500 o 1000 personas preguntando el precio de un producto para que no lo compre ninguna. No tiene ningún sentido, no hay nada más placentero que no hacer nada y que llegue una notificación de compra.

El precio es el primer filtro y no hay que perder tiempo atendiendo personas que no van a comprar a ese precio, simple. ¿Cuál es el interés en que pregunte gente que no tiene $$$ o no quiere comprar a ese precio?, filtrar por el precio es lo mejor porque de entrada se descarta gente que no es el público objetivo.

¿Qué es mejor, poner un anuncio para que aterrizen a un e-commerce donde con el precio 100 personas compren sin tener ni que atenderlos? O ¿gastar 15 horas al día atendiendo a 1000 potenciales clientes para que compren unos 10?. Si no automatizan no hacen nada, mejor sigan con un negocio físico y no usen redes sociales, porque lo están haciendo mal.

Además de que para el cliente esa barrera genera un rechazo, en internet todo lo oculto causa desconfianza o pueden pensar que el producto es muy caro o que intentan estafar, en el mejor de los casos creerán que su negocio es un garaje llevado por principiantes que tienen tiempo de responder a cuanto desocupado pregunte precios.

Grandes comercios electrónicos como Amazon o Aliexpress tratan de simplificar el proceso de ventas para que los pasos de la compra sean los menos posibles, así que evitar que el cliente tenga que desgastarse en su compra. Es decir, para vender más hay que reducir al máximo la cantidad de clicks desde que se ve el producto hasta que se compra, entre más rápido el proceso, habrá mas ventas. Proponer un paso obligado para comprar el que sean atendidos por un vendedor hará que las ventas no sean las máximas posibles.

Entonces no hay razón válida para no dar el precio abiertamente, si lo que buscas es no tener un escaparate de rebajas en tu Instagram, lo lógico no es poner el precio ocupando el 50% de tu foto, pero la idea es que si hay pregunta, responder abiertamente.

De todas maneras hay negocios que sí necesitan hablar con el cliente porque prestan un servicio o personalizan todo como el negocio de remodelaciones de casas, aunque lo ideal sería automatizar los precios de acuerdo a las variables, todavía es lógico y correcto seguir invitando a que el cliente te escriba, porque es la naturaleza del servicio. En todos los otros casos, no es correcto.

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